La constitución por el Artículo 11 obliga al Estado Provincial a dar sostenimiento y protección al culto Católico, Apostólico y Romano. Lo que lleva a planear que en nuestra Provincia el estado es confesional, y más precisamente Católico, Apostólico y Romano, lo que implica un fondo económico para sostener las actividades de la iglesia.
No es mi objetivo cargar contra mis hermanos en Cristo (yo soy Cristiano Evangélico), pero voy a decir lo que pienso y fundamentar mi propuesta.
La unión estado-iglesia, ya es historia. Provocó una cantidad de persecuciones, corrupción, homicidios, masacres y otros crímenes de los que no voy a hablar. La unión condiciona al estado ya que otorga a la iglesia poder de decisión sobre los actos seculares, lo que lleva a discriminación religiosa y la imposición de esta sobre los otros credos.
Tengo que aclarar que en la provincia de salta el %75 de la población se considera católica, solo por estar bautizada en esa iglesia (entre ellos yo, ya que no me consultaron cuando tenia 1 mes de vida). Pero ocurre que mucho menos del %20 concurre a cultos o reuniones y, en la capital salteña solo 200.000 personas (el %30) asistieron a la más importante tradición eclesiástica: la procesión del milagro. Lo que me lleva a pensar que si bien el %75 de la población salteña esta bautizada católica un porcentaje mucho menor se congrega.
No veo porque el estado, o sea, todos los salteños tenemos que seguir sosteniendo una iglesia que no representa la mayoría. Y si así lo fuera, el solo hecho de un estado confesional me causa rechazo por los negativos resultados históricos y la obvia injusticia para los otros credos, que “compiten” en desigualdad económica y logística, por los aportes del Estado.
Lo que propongo es reformar la constitución provincial y eliminar la confesionalidad del estado salteño para evolucionar a un estado laico.
miércoles 6 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada